Dios nos bendijo con la familia. Y ese hecho demanda que no solo dediquemos el mejor tiempo para la familia, sino que la valoremos mucho. |
Cuando Dios creó la familia, de la mano trajo para todos nosotros una enorme bendición porque la familia es una bendición en sí misma. Cuando nuestra apreciación se dirige en esa dirección, cambiamos el trato hacia nuestro cónyuge e hijos, y la relación mejora. Le invitamos a escuchar esta audio reflexión con Fernando Alexis Jiménez.
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