Dios nos creó con las potencialidades para ser vencedores.
Dios nos creó con
enormes potencialidades. Usted y yo fuimos concebidos para grandes cosas. El
asunto en cómo estamos invirtiendo esas capacidades. Descubra cómo podemos
imprimir un cambio a nuestra forma de pensar y de actuar, de manera eficaz y duradera,
para ejercer una poderosa influencia en otras personas.
La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio
cristiano que provee herramientas para el crecimiento personal, espiritual y familiar.
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¿Cuántas veces se
propuso cambiar sus actuaciones? Está cansado de cometer los mismos errores en
su comportamiento con los seres amados en la familia, y con las personas con
las que interactúa diariamente. Pudo ser la irascibilidad o la intolerancia o
el temor o quizá la inseguridad. ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué falla? Si estos
interrogantes le rondan la mente, no se pierda este programa.
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Cuando vienen los períodos de crisis, lo más probable es que nos preguntemos cómo enfrentarlas. Lo que no podemos es atarnos al pasado ni vivir ansiosos por el mañana. La Biblia nos enseña de qué manera enfrentar las circunstancias adversas para salir vencedores.
Le invitamos a escuchar esta audio reflexión con Fernando Alexis Jiménez y a leer más de nuestros contenidos en www.mensajerodelapalabra.com
#FernandoAlexisJiménez| #RadioBendiciones
La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio cristiano orientado a prveer herramientas que permitan el crecimiento personal, espiritual y familiar. También tiene a disposición de los creyentes el www.institutobiblicoministerial.com a través del cual ofrecemos cursos presenciales y virtuales en teología de forma gratuita, de cara a contribuir a la extensión del Reino de Dios.
Tenga la certeza de que Dios siempre responde con poder a nuestro clamor. Én no nos abandona jamás.
Nuestro mayor problema en las crisis es permitir que nos gobiernen el temor y las dudas.
Por Fernando Alexis Jiménez | Twitter @leer_la_biblia
¿Qué papel juega la oración cuando nos encontramos inmersos en períodos de crisis? Clamar a Dios constituye un fundamento para sobreponernos a cualquier dificultad por la que estemos atravesando. El Señor responde a nuestra búsqueda, tema alrededor del cual estaremos reflexionando hoy a través de las Escrituras.
En las Escrituras abundan los ejemplos de quienes volvieron su mirada al Padre en ruego, tenían la firme convicción de que respondería. Recuerde lo que dice el autor sagrado:
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11: 6 | RV 60)
El mayor problema estriba en que, en medio de las circunstancias adversas, permitimos que la duda toque a nuestras puertas. Para ilustrarle este aspecto, le invito a considerar una escena que marcó la vida del apóstol Pedro:
“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, ¡no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, ¡sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” (Mateo 14:22-33)
Observe cuidadosamente que en tanto Pedro creyó, pudo caminar sobre el agua venciendo las leyes de la física. ¡Algo maravilloso proveniente de Dios! Sin embargo, cuando se enfocó en el rumor del viento, comenzó a hundirse.
Igual nosotros hoy. Si ponemos la mirada en las circunstancias adversas, levantaremos una enorme barrera a la dimensión sobrenatural de nuestro amoroso Padre celestial.
El Señor Jesús instruyó a sus discípulos y a nosotros hoy sobre la importancia de pedir, que generalmente es uno de los puntos que abordamos durante nuestras oraciones:
“Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”(Lucas 11:9-10 | RV 60)
Pedir y creer en la respuesta de Dios, he ahí la ruta para sobreponernos a cualquier situación adversa que estamos enfrentando.
Otra enseñanza del Señor Jesucristo debemos atesorarla en el corazón:
“Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.” (Lucas 17: 5, 6 | RV 60)
Quien han decidido creer, incluso por encima de las circunstancias, pueden testimoniar sobre el poder sobrenatural de Dios que desata la fe. Si pone en práctica este principio, se sorprenderá.
ORAR ES CONFIAR EN DIOS
Quien ora esta demostrando plena confianza en Dios. Reconoce que en sus fuerzas limitadas no puede alcanzar aquello que anhela o necesita.
Cuando creemos y oramos, recibimos respuesta de parte de nuestro amado Dios y Padre, como leemos en la Palabra:
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.” (Salmo 91: 1, 2| RV 60)
No estamos solos. Es una realidad que debemos repetir constantemente y atesorar en nuestro corazón. Debemos hacerla vida en nuestro ser.
Tenga presente que el Dios de poder y gloria en el que hemos creído, honra nuestra fe expresada a través de la oración.
“Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.” (Salmo 91: 15, 16 | RV 60)
Sus oraciones encuentran eco en el corazón del Padre celestial. El apóstol instruyó a los primeros creyentes y también a nosotros hoy: “Orad sin cesar.” (1 Tesalonicenses 5: 17 | RV 60)
Si ponemos la mirada en las circunstancias adversas, levantamos barreras a las bendiciones de Dios.
NO SUCUMBIR, SIMPLEMENTE CREER
Cuando estamos atravesando por una profunda crisis, sea cual fuere, antes que sucumbir en el torrente de la desesperación, debemos depositar toda nuestra confianza en Dios a través de la oración.
Moisés es un claro ejemplo de lo que acabamos de decir. En el capítulo 12 del libro de Números leemos acerca de la rebeldía de sus hermanos María y Aarón. El profeta no se desesperó. Confió en Dios, e incluso, oró a favor de su hermana para que fuera sanada:
“Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora. Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y después volverá a la congregación.” (Números 12: 13, 14 | RV 60)
El Señor respondió a su clamor. Igual con nosotros cuando experimentamos un período de crisis.
Otra escena reveladora la describe el capítulo 16 del libro de Números. De acuerdo con el relato, Coré que era uno de los levitas se rebeló junto con 250 líderes, cuestionando la autoridad de Moisés.
¿Qué hizo el profeta? El texto lo revela claramente:
“Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro; y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí. Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví.” (Números 16: 4-7; lea también Salmos 34: 15, 17 | RV 60)
El salmista escribió un pasaje maravilloso que deberíamos leer una y otra vez durante los períodos de dificultad, cualquiera que sea:
“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.” (Salmo 34: 4-6| RV 60)
Nuestro Padre atiende las oraciones con poder. No nos deja avergonzados. Un principio que debemos tener siempre presente en nuestra vida.
DIOS NOS GUARDA
En las Escrituras abundan pasajes que nos hablan de qué manera Dios nos guarda. Para Él somos valiosos. ¿Hemos fallado? Por cierto, que sí; sin embargo, Él nos cuida y guía aún en momentos de crisis:
“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.” (Salmo 34: 7 | RV 60)
En el mismo salmo leemos unas líneas que resultan sumamente alentadoras:
“Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.” (Salmo 34: 19 | RV 60)
Por supuesto que es previsible que en los períodos de dificultad nos sintamos solos. Pero no es así. Podemos tener la certeza de que Él, nuestro amado Padre, nos guarda y lo hará siempre porque somos sus hijos.
No permita que las noticias que abundan en este períodode pandemia, lo atormenten.
Por Fernando Alexis Jiménez | @leer_la_biblia
Frente a las circunstancias que nos rodean en cada momento, toda persona tiene dos posibilidades de reaccionar. Y se sintetiza en dos elementos:
· Fe positiva
· Fe negativa
La fe positiva es la que, en consonancia con Hebreos 11:1, desarrollarnos a partir de creer firmemente en lo que puede hacer el poder de Dios. Confiamos en Él y, sobre esa base, no nos importa que la embarcación esté en medio de una tormenta (Lea Marcos 4:35-40)
La fe negativa es aquella que se afinca en las circunstancias adversas y se materializa en la duda. Quien fluctúa, está vivenciando una fe negativa que nos genera temor y, éste a su vez, roba la paz interior.
Cuando confiamos en Dios, nos enseña la Biblia que tenemos tranquilidad porque nuestra fe positiva nos permite mantenernos serenos aun cuando el mundo se esté cayendo a pedazos, tal como escribe el salmista:
"No tiene miedo de malas noticias; su corazón está firme, confiado en el Señor. Su corazón está firme; no tiene miedo..."(Salmo 112: 7, 8 | Versión Popular)
Una forma sencilla de determinar nuestro grado de fe y en qué frontera se encuentra—si es positiva o negativa--, es formulándonos dos interrogantes:
· ¿He visto antes el poder de Dios?
· ¿Me dejaría Dios abandonado a mi suerte en las actuales circunstancias?
Si hay confianza plena en su corazón, tenga la certeza que no dudará. Por el contrario, afirmará su convicción de que el Señor se manifestará con poder. Su fe es positiva y permanecerá firme porque ha puesto su mirada en el autor y consumador de la fe, en Jesucristo (Lea Hebreos 12: 1, 2)
Si aún no ha recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, no deje pasar esta oportunidad. Permítale que obre en su vida y en la de su familia. Ábrale las puertas de su corazón.
Cuando Ana María Muñoz fue mordida por el escualo, pensó en Dios. Le pidió ayuda. Y Él la salvó.
En medio del peligro que atravesaba, Ana María Muñoz solo pudo hacer una cosa: pensar en Dios. Él fue su ayudador.
Ana María Muñoz es una mujer joven cuya inclinación deportiva era el buceo. Lo practicó por años. Y dada su afición, creyó que, en Providencia, una isla del norte de Colombia, podría tener una buena experiencia apreciando a hermosura del fondo coralino.
El día de su práctica, descendió acompañada por un instructor. Todo marchó bien hasta que fue atacada por un tiburón. El escualo la mordió. Produjo fracturas y desgarre en una de sus manos. Por instante, pensó que moriría. El dolor era muy intenso.
Relata que en lo único en que pudo pensar, fue en Dios. Y aun cuando las circunstancias parecían adversas, Él salvó su vida. Y su mano, también.
Nuestra actitud frente a las crisis es determinante. Nos lleva a caer en una espiral sin fondo plagada de desesperanza, viendo como el panorama pasa de sombrío a gris y luego a oscuro total o, por el contrario, afianzarnos en la fe y encontrar la salida al laberinto.
El rey David, inmerso en una situación complicada, escribió:
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza.” (Salmo 46:1-3 | RV 60)
Observe que en el pasaje hay una línea que prevalece: No temer. La razón es sencilla, el temor levanta una enorme barrera para encontrar el camino apropiado, con ayuda de Dios.
En esa dirección, la Palabra también nos alienta cuando el autor sagrado escribe:
“He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida. Porque él me ha librado de toda angustia…” (Salmo 54: 4, 7 a; Cf. Salmo 118: 5, 6 | RV 60)
No podemos cegarnos por las condiciones que estemos atravesando. Jamás olvidemos que nuestra actitud debe ser de fe.
Tampoco podemos olvidar que esa fe se transfiere. Si nos desesperamos, las personas alrededor caerán sumidas en el mismo sentimiento; si, por el contrario, la fe gobierna nuestro ser, la fe traerá paz también a los corazones de quienes se encuentran cerca.
Nuestra confianza en Dios debe ser la que impacte a quienes nos rodean.
La joven deportista, Ana María Muñoz, entendió que solamente en Dios encontraría la salida a su crisis. (Foto tomada del diario El País, de Cali)
CONFIAR ES MÁS QUE DECIRLO CON PALABRAS
La confianza se expresa con actitud más que con palabras. Decir que confiamos, pero mantenernos bajo el asedio de la desesperación, es lo más común que podemos apreciar entre quienes se enfrentan a períodos de dificultad.
Cuando confiamos, esperamos que el Señor nos guíe sobre lo que debemos hacer. Sobre este asunto, el salmista escribe:
“Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti. Para los santos que están en la tierra, y para los íntegros, es toda mi complacencia. Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” (Salmo 16:1-3, 7, 8)
Bien enseñan las Escrituras que mejor es confiar en Dios que en el hombre (Salmo 118:8)
¿QUÉ ESPERAR DE DIOS?
Si en medio de las crisis depositamos toda nuestra fe y confianza en Dios, podemos esperar al menos cuatro cosas:
1.- No nos dejará ni desamparará.
“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.” (Deuteronomio 31:6 | RV 60)
2.- Ninguna circunstancia nos derrotará.
“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.”(Isaías 54:17| RV 60)
3.- Encontraremos fortaleza en Dios.
“Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido. Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado.”(Salmo 18: 35, 36 | RV 60)
4.- Dios escuchará nuestras oraciones.
“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo. Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba.”(Salmo 3:1-3| RV 60)
La oración es fundamental cuando atravesamos crisis. No podemos dejar de hacerlo. Es necesario persistir en el clamor. Dios responderá con poder en respuesta a nuestras peticiones. Cambiará el curso de la historia. Transformará las condiciones que enfrentemos, por difíciles que parezcan.
Le invitamos a leer un artículo que le hará reflexionar en un tema de suma importancia
Por: William Castaño Barón
Aunque había decidido no pronunciarme al respecto, permítanme entregar algunas ideas acerca de este tema, motivado por dos razones: La primera, la petición reiterada de algunos amigos y segunda, la tristeza que me produce escuchar tanta desinformación.
Quienes me conocen saben que evito exponer acerca de mi formación o mis títulos, como Pablo, los tengo por basura. Pero en este caso quiero opinar acerca de este tema y considero que es importante recordar que lo hago con una experiencia docente en Biblia y teología de más de 30 años, un ministerio pastoral de más de 32 años; la participación como escritor y comentarista en Biblias de estudio y comentarios bíblicos, junto a un doctorado en Teología y otro PhD en educación. Esto sólo para que tengan en cuenta que no opino desde la ignorancia.
Cinco principios a considerar: Primero, NO existe ninguna versión de la Biblia, en ningún idioma, que sea perfecta; todas las versiones de la Biblia surgen de la consulta y análisis de manuscritos que son copias de copias; nadie ha tenido, ni tiene ahora frente así, un manuscrito original. Todos esos manuscritos originales desaparecieron, o si existen, aún no han aparecido.
Segundo, la manera en que se construye una nueva traducción o versión de la biblia o las nuevas versiones revisadas, es por medio de la búsqueda y comparación de decenas, cientos o miles de manuscritos, en diferentes materiales y que se agrupan según el lugar de procedencia, o el idioma, o la fecha probable de su hallazgo y/o escritura etc. Esto lleva a que las agrupaciones de manuscritos y su metodología de estudio, se conozcan como por ejemplo: Textus Receptus, texto mayoritario o comparativo, método crítico o ecléctico etc. Este trabajo comparativo no lo hace una persona, son equipos profesionales que, trabajando muchos años, dan como resultado una nueva traducción o versión.
Un ejemplo particular es que la primera Versión en castellano de la Biblia se atribuye a Casiodoro de Reina y se conoce como la Biblia del oso, por tener esa figura en la portada (era el logo del impresor), luego vino la revisión de Cipriano de Valera, conocida como la Biblia del cántaro, posteriormente se conoció con la Biblia Reina Valera. Luego aparece la versión Reina Valera 1909, posteriormente la muy conocida Reina Valera60, y desde allí, varias revisiones de esa Biblia tan usada en América Latina. Pero si usted se detiene a analizar, ha tenido varios cambios, palabras han desaparecido, otras han aparecido, términos han cambiado; pero seguimos amando la Reina Valera… ¿cómo se yo que la versión 1960 no está adulterada si también tiene cambios respecto a la 1909 y la versión del oso? Particularmente amo y uso Reina Valera, pero reconozco que ha tenido cambios con el tiempo.. eso no quita su inmenso valor ya que el sentido y el mensaje central del evangelio, no ha cambiado.
Tercero, en términos generales, ninguna versión de la Biblia le pertenece a las editoriales; las versiones o traducciones pertenecen a Sociedades Bíblicas muy serias y académicas, pastorales y profesionales; con equipos de trabajo muy serios, de hombres y mujeres que aman a Dios y tienen un gran dominio de los idiomas bíblicos, ya sean estos del hebreo, arameo o griego. Las sociedades bíblicas trabajan en equipos durante años y generan una nueva traducción o versión y entregan los derechos de publicación a las diferentes editoriales, las cuales NO pueden tocar el texto, ni modificarlo, ni alterarlo; sólo pueden imprimir lo que les entregan y luego, lo ponen en manos del público.
Cuarto, en América latina conocimos el evangelio con la Reina Valera, gloria Dios por ello, pero ¿sabe usted cuántos manuscritos estaban disponibles para consulta de Casiodoro de Reina? Muy pocos, muy pocos. Con el paso de los años y nuevos descubrimientos arqueológicos, hoy, los traductores, tienen miles de manuscritos para comparar y, algunos de ellos, muy antiguos. La aparición de nuevas versiones o traducciones: Nueva Versión Internacional (NVI) ; Nueva Traducción Viviente (NTV) La Biblia en lenguaje actual, la Biblia de Jerusalén, la Nacar Colunga, la Vober Cantera, etc, ha hecho pensar a muchos creyentes que si tienen algunas variantes o algunas palabras no aparecen, es que la Biblia fue mutilada, cambiada o adulterada. Eso no es cierto, no han hecho estas cosas con mala voluntad, no es su intención afectar el mensaje o la fe de las personas, es simplemente que en los miles de manuscritos que han consultado, esas variaciones aparecen; pero, en esencia, el mensaje central de la Biblia NO ha cambiado, la verdad eterna sigue siendo la misma. Los traductores de la NVI y de la NTV y otras versiones, son tan piadosos y espirituales como lo fueron Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. Gente tan valiosa como Samuel Pagán, Cosme Damián Vivas, Luciano Jaramillo y muchos otros más, han trabajo seriamente en estas versiones.
Quinto, cuando una palabra usada en la versión castellana de Reina o Valera de los años 1600, se hizo difícil de entender, fue revisada y cambiada en las versiones posteriores, para que nosotros la pudiéramos entender, pero eso no quiere decir que la Biblia versión Reina Valera fue cambiada, sólo se actualizó el lenguaje. Que en algunas versiones modernas no aparecen ciertas expresiones, no significa que la esencia del mensaje fue cambiado, pues esa misma verdad aparece muchas veces en otras partes de la Biblia.
Finalmente, las versiones de la Biblia más conocidas y serias, resultado del trabajo de las Sociedades bíblicas, ya sean unidas, internacional o bíblica; son muy buenas, loables y damos gracias a Dios por ellas. Yo uso y probablemente siga usando la Reina valera60 en el púlpito, pues la mayoría de nuestros oyentes la usan, pero las otras versiones arrojan mucha luz y claridad y permiten la comparación enriquecedora del texto.
Amado hermano, no se angustie, no se incomode, disfrute la versión que tiene y como dice un amigo mío: “La mejor versión es aquella a través de la cual Dios le habla”. No hay versiones perfectas, hay buenas versiones. Aplique el principio de Romanos 14 y permita que Dios use su Palabra, en diferentes versiones, para que el mundo conozca al único Dios verdadero.
(C) William Castaño Barón es doctor en teología y, por muchos años, Decano enla Universidad Bautista de Cali – Tomado de su perfil en las redes sociales
Es importante hacer un alto en el camino y preguntarnos a qué debemos renunciar en el propósito de avanzar hacia el crecimiento personal y espiritual y, por supuesto, hacia la vida eterna.
Puede que nuestra vida avance significativamente en el afianzamiento de principios y valores, pero probablemente debamos renunciar a algo. ¿Se ha preguntado qué es?
Por Fernando Alexis
Jiménez
¿Leyó alguna vez la historia del joven rico que buscó al
Señor Jesús con un interrogante sobre qué debería hacer para heredar la vida
eterna? Es un relato triste. Y, digo triste, porque él anhelaba algo grande en
su existencia. Ir más allá. Asegurarse de que, al morir, su existencia fuera
para siempre. Probablemente usted piensa en lo mismo. A todos, en la mayoría de
los casos, nos ocurre.
Jesús le instruyó sobre guardar los mandamientos. Cuando él
dijo que lo había hecho, el Maestro anotó:
“Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los
pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.”(Lucas 18:22 |RV
60)
Lo que le demandaba era renunciar a todo aquello que él amaba.
Registra el evangelio que “Entonces
él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.”(Lucas 18:23|
RV 60)
Aprópiese de esta palabra. Si el protagonista fuese usted,
¿a qué debe renunciar? Haga un alto en el camino. Formúlese el interrogante con
el propósito de imprimir cambios en su forma de pensar y actuar.
Probablemente deba renunciar al amor al dinero, al trabajo,
a los placeres, al baile, al licor, a la sensualidad, a la pornografía.
Desconozco cuál sea la debilidad que le separa de una vida
victoriosa. Lo que sí sé es que, prendido de la mano del Señor Jesucristo,
podrá alcanzar ese propósito. Él le asegura la victoria.
Y si aún no ha recibido a Jesús como su único y suficiente
Salvador, es hora de recibirlo en su corazón. Puedo asegurarle que su
existencia experimentará el cambio y crecimiento que siempre ha anhelado.
Esfuerzo y valentía son dos ingredientes fundamentales en la vida de los triunfadores.
Mi
mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el
Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas” (Josué 1:9)
Por Fernando Alexis Jiménez *
A infinidad de personas les parecen cursis las historias de superación.
Quizá porque quieren eludir dos ingredientes fundamentales: esfuerzo y
valentía. Son imprescindibles. Nada llega en un abrir y cerrar de ojos, sin que
al menos medien la fe y la persverencia.
El afamado neuro cirujano, Ben Carson, hoy encargado del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbanístico (HUD) de los
Estados Unidos, es un ejemplo vivo de lo que digo.
En el 2016, Carson, fue el único aspirante afroamericano
a la Casa Blanca.
Su vida inspiró la película “Manos Milagrosas que
protagonizaron Kimberly Elise y Cuba Gooding Jr.
Nació y se creció en Detroit. Hijo de una familia muy
pobre. Sin embargo, motivado por su madre, se fijó grandes metas en la vida.
Una de ellas, la más sencilla, terminar
la preparatoria; la segunda, cursar medicina, y la tercera, especializarse en
neurocirugía.
La carencia de recursos no fue un obstáculo, tampoco el
que todos creían alrededor, que enfrentaba muchas circunstancias en contra.
Una vez cursó su especialización, con altas notas, pasó a dirigir el
Departamento de Neurocirugía pediátrica en el hospital Johns Hopkins de
Baltimore (Maryland) por muchos años.
¿Se
da cuenta? Los triunfadores conjugan dos ingredientes: esfuerzo y valentía. Son
elementos que se suman a la visión clara de qué anhelamos llegar a ser.
Usted
puede ser también un triunfador. No es motivación secular, sino fundamentada en
lo que dicen las Escrituras.
Pídale
a Dios que le muestre su propósito en esta vida, a nivel personal y familiar.
Emprenda los pasos en esa dirección con esfuerza y valentía, prendido de la
mano del Señor Jesús. Los resultados le sorprenderán.
Si
aún no ha recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, hoy es el día para
que lo haga. Su existencia cambiará.
La Biblia nos ofrece consejos, sencillos, prácticos y eficaces, sobre la mejor forma para emprender y lograr los mejores resultados con un negocio.
Si hay un libro maravilloso en el que encontramos infinidad de consejos prácticos, útiles y eficaces, ese libro es la Biblia. Le invitamos para que lo consulte diariamente y aprenda los consejos que tiene para quienes desean emprender un negocio. Escuche esta audio reflexión con Fernando Alexis Jiménez.
Si se lo permitios, Dios hace posible lo imposible en nuestra vida. Hoy es el día para tomar esa decisión: abrirle las puertas de su corazón.
Dios desea obrar de una manera poderosa en su vida. Hacer posible lo que a los ojos de los demás, parece imposible. Sin embargo, Él no actuará si usted no se lo permite. Solamente usted y nade más que usted puede y debe tomar la decisión de abrirle las puertas. Le animamos a escuchar esta audio reflexión con Fernando Alexis Jiménez.
La autoridad es algo que se gana, y más cuando estamos prendidos de la mano del Señor Jesucristo. No se impone. Es hora de rendirnos a Jesús el Señor.
Con frecuencia encontramos personas tratando de ganar el respeto de los demás, en todas las áreas incluyendo la ministerial, mediante la presión. Olvidan que la autoridad no se impone. Y esa autoridad, viene de la mano de Dios. Le animamos a escuchar esta audio reflexión con Fernando Alexis Jiménez >>
Cuando sometemos nuestros planes y proyectos en manos de Dios, Él nos asegura el éxito. Es una decisión que debemos tomar hoy...
Someta a Dios sus proyectos en oración. Todo plan debe rendirse a Sus pies. ¿La razón? Las bendiciones, la prosperidad y el éxito provienen de someterlos a Él. Y Él sabe cómo ajustar las cosas y llevarnos a la victoria. Recuerde que la Biblia nos enseña el camino al éxito. Lo animamos a escuchar este audio en la voz de Fernando Alexis Jiménez...
No podemos seguir luchando en nuestras fuerzas para transformar a ese familiar drogadicto. Quien puede hacerlo es Jesucristo.
Por Fernando
Alexis Jiménez|
Editor EBR
Sí, renuncie a ese familiar adicto a las drogas
o, en otras palabras, aquel que es químico-dependiente. Deje de preocuparse por
esa persona.
Quizá piense que soy insensible y que estoy
diciéndole algo equivocado. Le ruego que no saque conclusiones a priori. Tómese
el trabajo de leer el resto del texto antes de hacer un juzgamiento.
¿Por
qué debemos renunciar al familiar drogadicto?
Le voy a enumerar algunas razones que giran
alrededor de las preocupaciones que hasta hoy le han embargado por ese familiar
químico-dependiente:
·Preocupándose,
no ha logrado resolver nada hasta hoy.
·Preocupándose
no ha hecho más que enfermarse, perder la tranquilidad y llenarse de estrés.
·Preocupándose,
ha tomado decisiones equivocadas.
·Preocupándose,
se ha enfocado en ese familiar químico dependiente y no en su cónyuge o sus
hijos, que no están en condición de consumo.
·Preocupándose
lo que ha procurado es resolver las cosas a su manera.
Debe renunciar a ese familiar para que las
preocupaciones no sigan gobernando su existencia.
¿Qué
ocurre cuando renunciamos al familiar drogadicto?
Aun cuando le parezca muy duro lo que voy a
decirle, es real. Cuando renuncia a su familiar adicto, se producen en su
existencia al menos las siguientes consecuencias:
·Podrá
recobrar la serenidad, pensar con calma y dormir en paz.
·Le
permite ocuparse de sus propias necesidades, tanto personales como familiares.
·Trabajará
en la solución de sus problemas familiares, aquellos que se agigantaron porque
los descuidó.
Renunciar es un paso ineludible. Hasta tanto lo
haga, no podrá ser libre.
Comparto ahora tres granes beneficios de la
decisión de renunciar a ese familiar en situación de consumo de drogas:
1.
Obtendrá seguridad.Dejará
de lado la angustia que lo mantiene agobiado.
2.
Recobramos la libertad.Dejamos de lado la montaña rusa en la que se mantienen
fluctuando nuestras emociones.
3.
Dejamos de culpar a Dios por lo que nos ha ocurrido.
Es probable que el asunto le esté dando vueltas
en la cabeza. Insisto, tome la decisión de renunciar. Comprendo que no es
fácil. ¿Y entonces? Bueno, no es en sus fuerzas como podrá renunciar a ese
familiar adicto, es con ayuda de Dios. Él tiene poder de controlar la situación
y transformar la vida de ese hijo o cónyuge, haciéndolo libre.
Recuerde lo que dijo el Señor Jesús:
“Luego dijo
Jesús: «Vengan
a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré
descanso.Pónganse
mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y
encontrarán descanso para el alma.30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana.”(Mateo
11:28-30. NTV)
Ríndale ese familiar a Él. Permita que nuestro
amado Dios y Salvador tome el control y haga lo que sólo Él puede hacer.
Asuma
principios para vencer las preocupaciones
Le invito a considerar cinco principios que le
permitirán renunciar a ese familiar:
1.Reconozca que usted
tiene muchas limitaciones y hasta el momento no ha podido ayudar al químico
dependiente.
2.Reconozca que solamente Dios
tiene el poder para ayudarle a usted y a su familiar.
3.Olvide sus expectativas
para que no sufra desilusiones. Dios es quien transformará ese familiar.
4.Permita que el químico
dependiente enfrente las consecuencias por su comportamiento.
5.No siga pretendiendo
controlar las circunstancias, queriendo cambiar a ese hijo o a ese cónyuge.
Tenga presente que la lucha no la librará en sus
fuerzas sino en el poder de Dios. Usted no está solo. Él quiere ayudarle.
Los
fundamentos bíblicos para renunciar
La Biblia nos ofrece al menos seis pautas
sólidas para que podamos renunciar a la pretensión de cambiar en nuestras
fuerzas a ese familiar adicto:
1.Perdone de corazón al
familiar adicto (Efesios 4:32)
2.Reconcíliese con él o
ella (Romanos 5:10)
3.Deje que Dios sea quien
sane su mundo interior herido, pero además, quien transforme y sane a su
familiar adicto (1 Tesalonicenses 5:23)
4.Haga un inventario moral
diario, identificando sus propios errores y en qué le puede ayudar Dios (Salmo
139: 23, 24)
5.Reconozca que tanto usted como su familiar
adicto, le pertenecen a Dios (Hechos 17:28)
6.Deposite toda su
confianza en Dios (Filipenses 4: 6, 7)
Es importante que dé un paso definitivo,
renunciando a controlar las circunstancias que rodean a su familiar adicto. Entréguelo
en Sus divinas manos. Él sabrá qué, cómo y cuándo hacerlo.
Si aún no ha rendido su vida a Cristo, hoy es el
día para que lo haga. Puedo asegurarle que es la mejor decisión que jamás habrá
podido tomar. Permítale a Dios ser Dios.
NOTA IMPORTANTE: Este mensaje fue compartido por
Fernando Alexis Jiménez en la Iglesia #MisiónEdificandoFamiliasSólidas que
pastorea junto a su esposa, Lucero, en la ciudad de Cali.